Han puesto una librería

(Víctor Ignacio Gómez 3ºN)


Recuperando canciones de con mucha antigüedad, hemos decidido rescatar este clásico, y transformarlo en una canción prácticamente remodelada. Su nombre original es: “Han puesto una librería”. Escogimos esta canción por su gran valor melódico. Comenzaremos con una posible intrepetación desde un punto de vista crítico. Ante todo cabe decir, que es una canción que hace referencia a las raices de la España tradicional, y que tiene un valor no solo didáctico sino histórico.


Letra original:

Han puesto una librería libros-en-la-calle.jpg
Con los libros muy baratos.
Con un cartel que decía

Aquí se vende barato.

María dame la capa
Que me voy a torear.
Que me han dicho los toreros
Que el toro me va a matar.

A mí no me gusta el toro
Ni tampoco los toreros.
A mí me gustan las niñas
Que tengan los ojos negros.

Y tú como no los tienes
Morenita no te quiero.
Y tú como sí los tienes,
Morenita sí te quiero.

Al subir las escaleras toreros.jpg
Una mosca me picó.
La cogí de las orejas
Y la tire por el balcón.





El primer párrafo bien podría corresponderse con la estupefacción que producía la apertura de las primeras tiendas para las masas, que sacaban a la calle grandes letreros para atraer la atención de posibles compradores. Serían los primeros años de la producción en serie y la distribución masiva de todo tipo de productos, por supuesto también de libros. No es un dato menor que la tienda sea una librería y que lo que allí se vendía fueran libros, tradicional fuente y vehículo del saber y del conocimiento.

El segundo párrafo cambia de tercio completamente. Quizá algo se perdió por el camino. El caso es que el hombre de la casa pide a María (obvia coincidencia con el nombre de la madre de Jesucristo) que le dé la capa para afrontar el reto que otros hombres le han propuesto. Probablemente le hayan humillado y ahora se vea obligado a demostrar su hombría matando a un toro en el ruedo, para lo que necesita que María, la santa, le eche un capote; o sea, que le ayude.

En el tercer párrafo parece que el hombre ha perdido el duelo que afrontaba ante otros hombres. Probablemente perdió su dignidad como trabajador; quizás formaba parte del comité de empresa y los jefes le coaccionaron para traicionar al resto de la plantilla. Quién sabe. Esta vez el hombre ya no recurre a María para aplacar sus males, sino que busca niñas íberas, con los ojos negros. Y se permite el lujo de elegir entre unas y otras, como si éstas estuvieran esperándole pasivamente. Y de rechazar a las que no tienen un rasgo determinado.


El último párrafo parece que vuelve a ser inconexo con el anterior porque no toma ningún sustantivo ya nombrado ni utiliza preposiciones para enlazar.


Una vez hecha la anterior crítica, surgio la idea de crear una adaptación, la cual no diera lugar a dudas a la hora de usarla en el ámbito infantil.

Gracias a esta nueva propuesta, el personal docente puede hacer uso de uno de los mejores recursos que posee (el ritmo). "Si la lección es divertida, nunca se olvida", este dicho es tan antiguo como cierto. Por todos es bien sabido que cualquier situación que nos logre marcar (metaforicamente hablando), jamás será olvidada.


Han puesto una librería
con los libros muy baratos,
con los libros muy baratos,

con un letrero que dice:
Aquí se vende barato,
aquí se vende barato.


Padre, deme usted la capa,
que me voy a torear,
que me voy a torear,

que me han dicho los toreros
que el toro me va a matar
que el toro me va a matar.

A mí no me mata el toro
ni tampoco los toreros,
ni tampoco los toreros;

a mí me mata una niña
que tenga los ojos negros
que tenga los ojos negros.

Y tú como no los tienes,
morenita, no te quiero,
morenita, no te quiero,

y tú como sí los tienes,
morenita, sí te quiero,
morenita sí te quiero.

Como habéis podido apreciar, en esta versión no cabe duda de su valor didáctico. Apoyandonos en los valores que oferta la canción podemos trabajar distintos registros musicales y la coordinación de gran parte de musculos que conforman el cuerpo humano.

Cabe destacar que da pie, al uso de distintos instrumentos, aunque el seleccinado (pandereta) queda muy bien, también hicimos pruebas con el xilófono, pero requiere una habilidad mucho mayor.

Este recurso, puede generar la consecución de diversos objetivos en los tres ciclos que componen la ed. primaria.